El donante no queda obligado al saneamiento por evicción de las cosas donadas sino:
1º. Cuando lo ha prometido expresamente.
2º. Cuando la evicción proviene de dolo o de hecho personal del donante; y
3º. Cuando las donaciones se hacen en consideración de un matrimonio futuro.
Sin perjuicio de lo dispuesto anteriormente, en el caso de donaciones remuneratorias o que impongan cargas al donatario, el donante queda obligado al saneamiento por evicción o por vicios ocultos de la cosa donada hasta concurrencia de la remuneración o del monto de las cargas.
